sábado, 27 de septiembre de 2014

Quizás es porque lo soñé

Quizás es porque lo soñé
y entonces allí
todo se vuelve más bello
más misterioso
todo parece ser un mensaje a descifrar
un mensaje hecho por uno mismo
 absurdo parece
mismo escritor, mismo lector
 pero no lo es
 la intriga está
si se es capaz de observar
las enormes hazañas
-tanto más difíciles que las otras
los simples vaivenes de la simple vida
que se arrastra lenta y veloz, simple-
si se es capaz de, despierto, observar
las enormes hazañas
que hacemos
para alejarnos de nosotros mismos
como un ridículo concurso
una absurda carrera
donde la meta y el premio son lo mismo
nos esmeramos 
por llegar
y demostrar
quién
 llega más lejos
quién
 es el más alejado
de su propio centro
aquel
que en silencio
guarda
saber, verdad, amor común
sagrada inteligencia.

Quizás es porque lo soñé
y entonces
quise hablar de una cosa al empezar a escribir
y terminé hablando de otra.

Entonces
escribir
es muy parecido a soñar.

Corro mis velos
abro el centro
y escribo

y escribiendo
descubro

los mensajes de mi hacia mi.